25 – Al Green, el sexo y la cruz

AL GREEN Let's Stay Together

Al GreenLet’s Stay Together. Hi, 1972

Dicen de Albert Greene que cuando canta te produce un placer similar a la dulce quemadura que sientes en la garganta al tomarte un buen whisky de malta, y en un ejercicio de banalidad adjetiva no dudaron en denominarle el Sinatra negro. No hay duda de que la flexibilidad de su voz es para maravillarse: puede cantar sin esfuerzo como Sam Cooke o Marvin Gaye, aullar como Reading o Picket, utilizar la técnica del scat como más tarde harían Jarreau o McFerrin, hacer como Mayfield y afinar el mas suave de los falsetes,  o pegar gruñidos funky como Brown; todo eso en el curso de una sola melodía. En el momento álgido de su carrera, pongamos la primera mitad de los setenta, se convirtió en uno de los más grandes cantantes/compositores de soul que han nacido bajo nuestro cielo. Soul: una etiqueta quizá demasiado desgastada, utilizada en exceso para definir cualquier tipo de música hecha por negros. Soul: mas que un estilo musical un trabajo que poner en el DNI, como dice la gran Irma Thomas. Soul: el alma, el sudor, el amor, el sexo. Green es un personaje típico en su ambigüedad. Con esa personalidad tan americana que discurre entre la moral mas estricta y la frivolidad estentórea,  entre el ‘te quiero baby‘ y el puñetazo de genero, entre el becerro de oro y la fe ciega de Moisés,  entre el exhibicionismo y la humildad.

Dos años después de  que el disco que ilustra musicalmente este artículo saliera al mercado, sucedió uno de esos episodios en los que la realidad se siente engañada por la ficción. El artista compuso una canción que se tituló Let’s Get Married (casémonos), y una mujer, una ex-novia, se lo tomo al pie de la letra y, pese a que ya estaba casada, no le gusto nada la negativa de Al a contraer matrimonio con ella. Se llamaba Mary Woodson White, y la madrugada del 18 de Octubre de 1974 irrumpió en el baño del artista y le arrojó a Green un recipiente lleno de sémola hirviendo sobre la espada mientras se duchaba. Después se retiró a una habitación y se disparó en la cabeza con el 38 que el cantante guardaba en la mesilla. La policía encontró en su bolso una nota declarando sus intenciones y sus motivos. “Cuanto más confié en ti más me has defraudado.” El incidente le ocasiono severas quemaduras en espalda, brazos y estómago de los que tardaría en recuperarse, pero probablemente la mayor quemadura se la produjo en su conciencia. Esa madrugada de otoño comenzó un proceso que le llevaría finalmente a renunciar al estrellato pop y todo lo que eso representa. Green creyó ver una señal del ‘altísimo’ que le castigaba por desviarse del destino musical y espiritual para el que había nacido, y siguiendo los designios de su conciencia, dos años más tarde, se convertiría en pastor de la Full Gospel Tabernacle en Memphis. A día de hoy continúa ejerciendo su ministerio en la iglesia que se compró en la calle Graceland de esa ciudad. Pese a que continuó grabando soul y r’n’b profano durante unos años, un segundo aviso -así por lo menos se lo tomo él- en forma de aparatosa caída en el escenario en mitad de una actuación en Cincinnati, hizo que en 1979 se apartara durante casi una década de la vida y la música que le había izado a la fama. Durante ese tiempo solo cantó y grabo gospel, hasta que en 1988 volvió a la música profana con el dueto que hizo con Annie Lenox en Put a Little Love in Your Heart para la banda sonora de la película Scrooged.

algreen1

Al Green nació como Albert Greene en Forest City, Arkansas. Fue el sexto de diez hijos nacidos del muy devoto y practicante matrimonio formado por Cora Lee y Robert G. Greene. A los nueve años su padre comenzó a explotar la calidad vocal del joven Albert montando un cuarteto de gospel junto a varios de sus hermanos, al que llamaron The Green Brothers después de eliminar la última letra del apellido familiar. El grupo consiguió un éxito relativo con actuaciones en iglesias y congregaciones evangelistas del Sur de EEUU, con las que el señor Greene se debía embolsar unos buenos dolares. Hasta que a mediados de  los cincuenta la familia emigro al norte, a Michigan, donde los cuatro ‘angelitos cantores’ siguieron cantando para mayor gloria de Dios y el bolsillo de su padre.  Eran niños que ya trabajaban como hombres, pero muy pronto descubriría los rigores de la vida adulta real; su padre le echó de casa con solo diez años al descubrirlo escuchando ‘música de pecadores’. “Sí, eso es verdad. Me echaron de casa por escuchar a Jackie Wilson cantar Baby Work Out ¡Mi propio padre!¡Sucia rata!. Pero lo cierto es que no me lo tome muy mal. Terminé yendo a vivir con un amigo mío, Lee Virgins, y fue entonces cuando me metí de lleno en el pop, el r’n’b y el soul

Con 16 años montó su primera banda con varios amigos de la escuela secundaria; la llamó Al Greene & The Creations, aunque poco después lo mutara en Al Greene & The Soul Mates. El primer single del grupo, Back Up Train, se convirtió en un sorprendente éxito y llegó al número cinco en las listas de r’n’b a principios de 1968. Los ‘colegas del soul‘ intentaron grabar otro hit, pero al igual que ha ocurrido tantas veces con tantos artistas, quisieron repetir la fórmula, pero sus canciones posteriores no consiguieron el plácet de la audiencia, y pronto se disolvieron. Afortunadamente para él no tendría que esperar ni un año para que le llegara una nueva oportunidad. En 1969, Willie Mitchell descubrió la voz de Green en un concierto de éste en Midland, Texas, y se quedó muy impresionado. Mitchell era un reconocido cantante y músico de southern soul que tenía su propia discográfica: Hi Records, para la que firmo a la nueva promesa. El cazatalentos le preparó y programó su primer gran lanzamiento. Principios de 1970, el álbum debut de Green, Green is Blues, ya muestra el sonido característico que él y Mitchell habían preparado: un groove sexy, suave y potente a un tiempo, adornado con precisos toques de vientos y sensuales pads de cuerdas creando el mullido colchón para que Green pudiera mostrar su amplio rango vocal. Aunque de este primer disco no salieron grandes singles, si que fue bien recibido y, sin duda, sentó las bases para el éxito de su segundo álbum: Al Green Gets Next to You en 1970, del que si se extrajo su primer gran 45 rpm: el sublime Tired of Being Alone, que comenzó una racha de siete singles de oro consecutivos.

algreen2

El máximo ejemplo de su arte es Let’s Stay Together, la composición que da titulo al álbum, y que fue su primer y único tema en alcanzar el numero uno en las listas de pop. Puede que ahora se llegue a menospreciar la canción por haberse convertido en un estándar de los clubes de karaoke, o en un clásico de ‘Operación Triunfo’. Es lo que tienen las composiciones geniales e intemporales, que puede que nos acaben saturando, que nos suenen a repateadas… Pero meditándolo un poco caemos en que es una postura ridícula. ¿Acaso la Novena de Beethoven es menos magistral por el hecho de que la hayamos escuchado millones de veces?. La genialidad está en haberla compuesto cuando la compuso y haber sido el primero en interpretarla. Solo él sabia de verdad lo que realmente quería decir y a quien se lo decía. Es Green el que esta susurrando ‘Estemos juntos, te amare para siempre’ a la persona que esta compartiendo su cama; es algo real.

algreen3

El Lp fue grabado en los Royal Recording Studio de Memphis y para la ocasión Green estuvo acompañado por su banda habitual: Howard Grimes y Al Jackson a la bateria, y los tres hermanos Hodges (Leroy, Charles y Teenie -excelente compositor también que compartiría autoría en otros grandes temas de Al como fueron Love & Hapinnes o Take Me To The River-) al bajo, teclados y guitarra respectivamente. Haciendo segundas voces y coros las hermanas Rhodes (Sandra y Donna) junto a Charles Chalmers, reputadísimos coristas de sesión conocidos como RCR. Para la primordial sección de viento buscaron a Wayne Jackson para la trompeta, Andrew Love, Ed Logan y James Mitchell en los saxos y Jack Hale en el trombón  La producción y la mezcla a cargo, evidentemente, de Willie Mitchell. Que sin duda percibía durante la grabación que estaba trabajando en la que sería la obra suprema de su sello.

Otro de los ‘haberes’ que hay que otorgarle a Green es  que, junto a Mayfield, Wonder o Gaye, desmintiera el tópico de que el soul no es un estilo que se adapte a los discos de larga duración  El primer lado, que comienza con el ‘monstruo’, se las arregla para mantener un groove constante y un alto nivel hasta el ultimo corte, Old Time Lovin, que cuenta con una cálidos y envolventes vocales y algunos de los mejores toques de guitarra rítmica a este lado del paraíso  La cara B contiene varios de los mejores temas del disco: excepcional It Aint No Fun To Me, y la ultra suave y melosa versión de seis minutos de How Can You Mend a Broken Heart?, tema de los hermanos Gibb, al que solo se le puede poner el ‘pero’ de que se alarga en exceso, y que con cuatro minutos hubiera quedado perfecta.

“…estoy tan enamorado de ti /Lo que quieras hacer me parece bien/Porque me haces sentir tan nuevo/Y quiero pasar mi vida contigo”

Si, lo sé, suena ripioso y empalagoso, y más a estas alturas de milenio… pero es como lo cantó, cuando, y para quien lo hizo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s